Imagina esto: entras a una operación de rutina y sales con una complicación que nadie te explicó antes. ¿Fue mala suerte o fue un error que alguien debió evitar? La respuesta puede cambiar tu vida, y en este artículo te explicamos cómo saberlo.
La ley sí define esto, y es más claro de lo que crees
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La Ley General de Salud (Ley N° 26842) señala que un médico responde cuando su trabajo causa un daño por actuar de forma negligente, imprudente o sin la pericia debida. En palabras simples: el profesional no hizo lo que debía, hizo algo que no debía, o no tenía la preparación para hacerlo bien.
Las tres formas de error médico
- Negligencia: el médico se descuida. Por ejemplo, olvida revisar tus signos vitales después de una cirugía.
- Imprudencia: el médico actúa sin pensar en el riesgo. Por ejemplo, opera sin pedir los exámenes previos necesarios.
- Impericia: el médico no sabe hacer bien un procedimiento para el que no estaba capacitado.
¿Y el hospital o la clínica?
La misma ley dice que el centro de salud también responde junto con el médico si el daño ocurrió por su culpa. Esto aplica tanto a hospitales públicos como a clínicas privadas.
¿Qué puedes hacer si esto te pasó a ti?
Si sospechas que fuiste víctima, reúne tu historia clínica y cualquier informe médico. Luego evalúa si corresponde una denuncia ante SUSALUD, una demanda civil por indemnización, o una denuncia penal, según la gravedad del daño.
Este proceso tiene plazos, requisitos técnicos y pruebas que deben presentarse de forma correcta. Un error en el camino puede hacer que pierdas tu derecho a una reparación justa.
En Legal Consumer llevamos más de 12 años ayudando a pacientes a demostrar la negligencia médica y a conseguir la indemnización que les corresponde. Conoce más sobre nuestro servicio de negligencia médica aquí.
Si crees que fuiste víctima de un error médico, no esperes: cada día que pasa puede debilitar tu caso. Escríbenos ahora por WhatsApp y conversemos sobre tu situación.
